He aquí cómo se expresan dos mundialmente famosos "creativos":
“Yo creo en la
inspiración, pero siempre que la inspiración se me presenta, me encuentro
trabajando” - Pablo Picasso
“La inspiración sólo
viene, creo yo, trabajando. Hay un concepto romántico de que la inspiración es
una especie de soplo divino, que lo pone a uno en condiciones de trabajar mejor
que cuando no existe ese soplo. Yo tengo un concepto bastante más obrero de la
inspiración. Creo que efectivamente existe un estado de gracia, un estado en el
que las cosas empiezan a salir como si realmente hubiera un soplo mágico, como
si alguien se las estuviera dictando a uno, pero eso no le sucede a uno en la
calle, ni en la cama: le sucede cuando uno está trabajando” - Gabriel
García Márquez
Entendemos que para ser creativos
debemos dedicarle horas y además, a nivel empresarial ¡asumir
riesgos! Sin embargo, el temor al rechazo o al fracaso paraliza la creatividad. Debemos arriesgar
aunque eligiendo bien nuestro territorio de acción.
¿Cómo encontramos nuestro territorio de acción? - Por supuesto, ¡Pautando el
trabajo!
Efectivamente, el proceso creativo se puede
pautar. ¿Cómo? Mintzberg describe la creatividad de una organización bajo las
siguientes características:
1.
Descentralización
2.
Orientación a las necesidades del cliente
3.
Funcionamiento por proyectos
4.
Equipos multidisciplinares por proyectos
5.
Organización matricial, con jefes de proyectos
6. Estructura poco jerarquizada, organigramas
planos
7.
Comunicación interna muy fluida e informal
8.
Poder basado en el conocimiento, no en la
autoridad
9.
Descubrimiento constante de nuevos mercados
10.
Uso de la subcontratación
Lo realmente importante es sistematizar el
pensamiento creativo dentro de la empresa sobre cada uno de los miembros, incluirlo en la rutina de trabajo como un acto
normal.
<<La
innovación se produce cuando las ideas creativas se llevan a la
práctica>>
El brainstorming o tormenta de ideas se ha convertido en
una gran herramienta de trabajo para generar creatividad. Con la aplicación de
esta metodología grupal
estaríamos pautando el proceso creativo sin embargo, sigue siendo insuficiente
para encontrar nuestro territorio de
acción.
Video recomendado:
De todo lo expuesto, es lógico concluir que para ser creativo e innovador necesitamos dos
cosas, primero una cultura innovadora que favorezca que las ideas fluyan y en
segundo lugar disponer de una metodología y unas herramientas que
permitan sistematizar el proceso innovador en la generación de nuestra idea de
proyecto.
La cultura innovadora debemos entenderla en
términos de actitud. Según el personal adquiera unos valores u otros, toda
empresa tendrá mayor o menor capacidad de innovar.
En la aplicación de una
metodología, los pasos habituales en la planificación de una propuesta estándar son:
1. Identificar
y analizar las necesidades (nos quedamos con una idea del brainstorming)
2. Recogida
de información
3. Clasificación
y ordenación de la información
4. Análisis
y procesamiento de la información
5. Presentación
de la información (diagnóstico)
6. Oportunidades
de innovación y necesidades de mejora (usar la información)
La palabra clave en este esquema metodológico es información.
En la elaboración de una propuesta de proyecto es obvio que una correcta
disposición interna de los recursos materiales y humanos redundará en un
beneficio económico. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de la “herramienta
de la información”. De sobra queda decir que estamos en un mundo dónde la
información está globalizada y dónde las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) han avanzado tanto, que simplemente a través de internet
encontramos un excesivo volumen de información, proveniente además tanto de
fuentes formales como informales (ver tabla al final).
La gestión de la información ha de centrarse tanto en la información externa (estudios prospectivos,
revistas, publicaciones profesionales, bases de datos, patentes, normas
reguladoras, competidores, estudios existentes, tendencias políticas y
sociales, etc.) como en la información
interna (capacidad recursos humanos, materiales disponibles, situación
económica y financiera, etc.).
<<Cualquier entidad u
organización independientemente de su tamaño y de su tipo, debe
organizar correctamente su flujo de información>>.
Si bien es cierto que una gran empresa tendrá más facilidad (por la mayor
capacidad económica para disponer de recursos humanos y materiales dedicados
exclusivamente a este fin), es importante destacar que como pequeña empresa, la
cantidad de información disponible así como posiblemente la información que
buscamos, sea la misma. Por tanto, el siguiente paso a
seguir como empresa sería controlar el flujo de información que necesitamos
gestionar acorde a nuestra estrategia empresarial.
Una vez controlada y
filtrada la información que consideremos relevante, está claro que la toma de
decisiones tendrá un marcado carácter humano (gestión del conocimiento o
“know-how”).
Aquí nuevamente vemos que el tamaño de la empresa vuelve a tener influencia en la
gestión. Las grandes empresas gestionan mejor la información externa,
vinculando ésta a la estrategia empresarial, a los procedimientos
de trabajo y a las metodologías de gestión. La empresa pequeña lo hará sin embargo a través
de acciones y contactos personales.
Las empresas que trabajan en base a proyectos gestionan sus propias necesidades específicas de información y con relativa frecuencia disponen de un gestor tecnológico y/o recurrir al asesoramiento externo a
través de consultarías de servicios de apoyo empresarial como las Cámaras de
Comercio locales.
¿Cuál
es nuestro objetivo final? Pasar de los datos al conocimiento… ¡a nuestra idea
de Proyecto!
Para este paso muy probablemente necesitemos:
·
Herramientas
básicas de control tecnológico
·
Un gestor tecnológico o gestor de proyectos
Tabla
: Clasificación de las fuentes de información
INFORMALES. En general son documentos sin elaborar ni analizar. Sería necesario describirlos y formalizarlos mediante la creación de fichas.
·
Notas o apuntes
·
Conversaciones
·
Visitas a ferias
·
Grabaciones
·
Fotografías
·
Muestras
·
Resultados de análisis
·
Listados
·
Redes sociales
·
Esquemas o bocetos
·
Modelos
·
Encuestas no oficiales
·
Etc.
FORMALES. Normalmente don documentos que están en soporte electrónico y se pueden procesar fácilmente.
·
Bases de datos
·
Fichas bibliográficas de libros
·
Noticias
·
Conferencias
·
Patentes
·
Normas (legislación)
·
Fichas de características técnicas
·
Estadísticas oficiales
·
Fichas de empresa
·
Etc.
Nota: El origen de la información informal suele ser las
conversaciones o negociaciones con clientes, proveedores, etc. A veces son de
alto valor porque tiene mucha relación con nuestro producto/servicio y puede
además mostrar sobre la estrategia de los competidores. Sin embargo, puede
ocurrir que haya errores en la interpretación por lo que lo mejor es validar la información con otra fuente
y además, formalizarlas a través de fichas para no perderlas